Traumatismos y efectos en sus dientes

¿Sabías que los traumatismos y efectos en sus dientes es la segunda razón de consulta odontológica?, en efecto, hecho que alerta a especialistas y organismos de salud oral en el mundo, puesto que son producto de un mismo patrón o factor de riesgo, al tiempo de ser más frecuentes en la etapa infantil y adolescencia. Sigue leyendo y revisa cómo puedes prevenir estos accidentes desde el hogar, porque los dientes no se regeneran.

cara y boca golpeada por traumatismo

¿Qué es un traumatismo dental?

Se entiende por traumatismo dental todo tipo de daños contundentes que comprometen la integridad de la dentadura y sus tejidos circundantes, indistintamente de la variedad de su extensión e intensidad. Que al mismo tiempo, sea observable y se pueda diagnosticar a simple vista, o con estudios radiológicos o imágenes.

Los traumatismos dentales generalmente son eventos fortuitos y frecuentes, que tienen además un gran impacto social y psicológico para quien lo sufre sus efectos, en vista que los dientes se valoran como un tema de meridiana importancia para las personas en general.

De tal manera, que los traumatismos en los dientes se consideran y atienden como una emergencia odontológica, que debe ser objeto de diagnóstico y tratamiento rápido y efectivo por parte de los odontólogos y demás especialistas, para detener los daños y procurar salvar la vitalidad de las piezas.

Actualmente, las estimaciones estadísticas sobre los traumatismos en los dientes arrojan cifras preocupantes para el sector de la salud buco/dental, en vista de la recurrencia sistemática de accidentes traumáticos asociados a la dentadura, al punto, que se considera como un asunto de salud de interés público de carácter global.

Cabe destacar, que los traumatismos dentoalveolares representan afectaciones de mayor o menor gravedad en los dientes y sus tejidos de soporte. Muchos de los cuales pueden, incluso, fracturar los mismos, conllevar a pérdida de piezas, o comprometer seriamente su vitalidad y movimiento total o parcial de su posición y anatomía.

Un dato adicional de los traumatismos dentales, es que supone hoy día la segunda causa de consulta dental luego de la caries, al tiempo de que, generalmente, los golpes los reciben los dientes anteriores. 

Esto conduce, al mismo tiempo, a una importante disminución de las funciones de masticación y habla, además, claro está, su impacto estético, siendo el motivo central de las consultas y emergencias dentales, en especial de los niños, sin menoscabo de los adultos que no están exentos. 

Dichos traumatismos dentales también suelen presentar diversos daños en los tejidos blandos, sangrado abundante e inflamación, lo que impresiona y alerta a familiares y/o acompañantes del paciente traumatizado que acude a la emergencia dental.

Los traumatismos dentales, hasta hace poco tiempo atrás, eran esporádicos, no obstante, esta realidad ha cambiado hoy, porque los accidentes aumentan considerablemente en vista de los cambios que trajo consigo la vida moderna. 

De hecho, muchos especialistas consideran que en un futuro no muy lejano, la incidencia de las lesiones dentales traumáticas serán el principal motivo de consulta, así como el primer factor etiológico de la pérdida del tejido pulpar.

Y no se trata de una profecía o vaticinio, sino dada la magnitud de los traumatismos dentales, las fuentes estadísticas señalan que en todas las sociedades del mundo, 1/10 personas padeció de alguna lesión dentaria traumática en su infancia o adolescencia. 

Principales causas de los traumatismos dentales

La naturaleza de los traumatismos en los dientes y sus efectos son bastante complejos, porque se relacionan a diversos factores, incluyendo la respuesta de la biología humana, el comportamiento frente al evento y al medio ambiente donde se desenvuelve el afectado.

No obstante, los estudios demuestran que los traumas dentales tienen un punto máximo de posibilidades y ocurrencia en la edad escolar, originadas básicamente por:

  • Práctica de juegos infantiles.
  • Actividades deportivas.
  • Peleas.
  • Accidentes de tráfico.
  • Caídas de bicicletas, patines, patinetas, motos y otros.
  • Caídas y cuerpos extraños que golpean la boca. 
  • Caídas en general, donde el impacto se recibe en boca y dientes.

Otros estudios señalan, además, que muchos traumatismos tienen lugar con mayor frecuencia en personas con problemas de discapacidad, como de tipo mental y epiléptico, visto la poca coordinación funcional y motora, sumado a los ataques característicos. 

Incluso, se han dado casos en ciertos países, donde se reporta como causa de traumatismos dentales, violencia intrafamiliar, entre otras expresiones sociales nocivas.

En casos más aislados, pueden darse situaciones que conllevan a traumas dentales, intubaciones endotraqueales. Mientras que, se asocian también consecuencias por consumo de alcohol y drogas en exceso, o lesiones anteriores que pueden llevar a altos índices de fracturas en los dientes.

En este mismo orden de ideas, la mayor tasa de traumatismos en los dientes guarda relación con caídas comunes en un 33%, al igual que actividades deportivas, con un 28,60%.

Entre otros datos y cifras interesantes sobre potenciales causas y su índice de prevalencia, resulta indudable que la mayor incidencia e incremento de los traumatismos dentales corresponden al propio desarrollo psicomotor de los niños. Por lo que es más común en la edad infantil, sin desestimar eventos fortuitos en adultos.  

Incluso, se relaciona también con las edades, puesto que tienen mayor incidencia con el incremento de la actividad de la etapa infantil, arrojando casi el  50% de  causas de este tipo de lesiones orales. Cuyo auge tiene lugar entre los 6 a 12 años, por ser las edades de mayor actividad motora. 

Factores de riesgo de presentar traumatismos dentales

Los traumatismos en dientes transitorios representan un verdadero riesgo para el buen desarrollo de los perennes, en vista de la cercanía entre la cúspide de la pieza de leche y el tejido vital de la pieza permanente. 

En este tipo de situaciones traumáticas, por lo general, se asocia a factores de riesgo significativos, como es el caso de mordidas abiertas, vestibuloversión de los dientes incisivos superiores, así como la incompetencia  bilabial. Pero además, se asocian a otros factores:

Personas con maloclusiones o mala alineación dental en un 76,8%, al igual que hábitos bucales poco saludables en el niño, pueden deformar los dientes y hacerlos más vulnerables a sufrir de traumatismos, como succión digital, chupete, respiración bucal y empuje lingual.

¿Cómo es el diagnóstico?

El diagnóstico de los traumatismos se basa fundamentalmente en una exploración física y clínica completa, donde el dentista encontrará información relevante para proponer el tratamiento idóneo, y de ser el caso, complementar con otras pruebas, para determinar:

  • Forma y circunstancia que causó el traumatismo dental, esto permitirá acceder al daño biológico que pudo resultar del evento, tipo, estructuras, previsibilidad, daños directos o por contragolpe.
  • Se valoran igualmente, cualquier tipo de alteraciones neurológicas a raíz del trauma, si hubo presencia de convulsiones, desmayos, vómitos u otros que ameritan atención  urgente. Así como indagar sobre el sitio donde tuvo lugar el traumatismo dental, puesto que de haber posibilidad de contaminación y daños en tejidos blandos, deberá colocarse adicionalmente una vacuna antitetánica o refuerzos.
  • Asimismo, se evalúa el transcurrido desde el traumatismo dental antes de la consulta. E igualmente, se verifican los antecedentes de traumas anteriores a fin de determinar si las lesiones son de ahora o no, entre otras acciones indagatorias que faciliten un diagnóstico acertado.

Tratamiento de los traumatismos dentales

En caso de traumatismos dentales en piezas temporales, el tratamiento busca preservar la pieza y promover un normal desarrollo del permanente. De tal manera, que se debe realizar un diagnóstico y controles periódicos, procurando prevenir daños adicionales en el germen del diente definitivo.

En caso de traumatismos en dientes perennes, el tratamiento dependerá de la magnitud del daño, pasando por reparaciones dentales, hasta implantes y prótesis. En todo caso, el especialista buscará prevenir o tratar posible necrosis pulpar, manchas amarillas, fractura dental y evitar a toda costa la eventual pérdida de la pieza.

Hay que realizar un especial seguimiento a los dientes que han sufrido traumatismos y golpes. En los dientes afectados puede aparecer con frecuencia la necrosis pulpar del diente. En ocasiones se manifiesta cambiando el color del diente por un tono más amarillento o con la aparición de un quisto o absceso donde se supura pus con olor fétido.

En estos casos nuestro odontólogo debe realizar una valoración posterior y ver si es necesaria la realización de una endodoncia.