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El enemigo invisible: la placa bacteriana

Nuestra boca se encuentra habitada por muchos microorganismos, sin embargo, si no nos interesamos en atacarlos y ocuparnos de ellos, estos podrían traernos grandes consecuencias en nuestra salud dental. Estos los podemos conocer como colonia de bacterias, la cual muchas veces pudimos escuchar a nuestro odontólogo mencionar como ‘placa bacteriana’.

Pero no te asustes, muchos de estos microorganismos viven en tu cavidad bucal desde que has llegado a este mundo, sin embargo, eso no significa que no debamos ocuparnos de esa situación. Si no controlamos esta colonia de bacterias, llegará un momento en que se convertirán en causantes de condiciones como caries o enfermedades severas, afectando consigo el aspecto físico de nuestra sonrisa. 

Todos debemos ocuparnos de nuestra salud bucal, prevenir la placa bacteriana es tarea de todos para gozar de dientes sanos y libres de bacterias.

¿Qué es la placa bacteriana?

Como bien se mencionó anteriormente, las bacterias empiezan a hacer vida en nuestras bocas desde que nacemos. Se mantienen en la cavidad bucal a lo largo del tiempo en forma de microorganismos de diferentes tipos, ya sea en mayores o menores cantidades. 

Ahora bien, para entender mejor de qué se trata esta causante de diferentes condiciones en nuestra salud bucal, debemos comprender desde un principio cómo se crea: a partir de las proteínas contenidas en la saliva se genera una capa invisible sobre los dientes que se le llama “película adquirida”, sobre ésta se depositan diferentes especies de bacterias. Como resultado tenemos a la famosa “placa bacteriana”.

Estas bacterias se encuentran unidas por un mecanismo que está compuesto por ciertas proteínas e hidratos de carbono, específicamente de azúcares que vienen de los alimentos que consumimos. Sin embargo, no solamente las une, sino que las alimenta. Esta placa se encuentra pegada a los dientes, es por eso que es necesario cepillar toda la superficie dental y los espacios interdentales para eliminarla. Es decir, enjuagarte no es suficiente. 

El enemigo invisible: la placa bacteriana 1

De la placa bacteriana al biofilm

Los cuerpos de los humanos pueden tener diez veces más células bacterianas que humanas, muchas de ellas ya tienen su hábitat en la cavidad oral e incluso son parte del biofilm dental. Los Sptreptococcus son de las bacterias que dominan en la microbiota de la placa dental, incluyendo géneros como Veillonella y Gemella. 

Aquí puede haber una gran abundancia de estas bacterias debido a que la biopelícula de la placa es el hábitat ideal de las bacterias que se alojan en la cavidad bucal, este sitio es muy pobre en oxígeno, pero tiene muchos nutrientes, además de la temperatura y humedad ideal para que las mismas sobrevivan. 

A su vez, este tipo de ambiente permite que se encuentren protegidas del ataque de las células defensivas orgánicas, de anticuerpos, líquido gingival y de la acción antibacteriana de la misma saliva. 

Ahora bien, ¿qué tiene que ver todos estos microorganismos con el biofilm o la placa bacteriana? Pues, estas bacterias dentro de la cavidad oral forman dos tipos de biofilm en la superficie del diente: la placa supra-gingival y la placa subgingival, que se diferencian en la forma en que se compone su flora bacteriana. 

La primera tiene bacterias gram positivas, incluyendo Streptococccus mutans, Streptococcus salivarius, entre otros. Y, la segunda está dominada por bacterias anaerobias gram negativas, como son Actinobacillus o Phorphyromonas gingivalis.

¿Cómo ver la placa bacteriana? El revelador de placa

La placa bacteriana no es una capa de la superficie dental que se puede reconocer a simple vista, estos casos se aprecian solamente cuando ha llegado al punto de desarrollarse “sarro”. Es debido a esto que se ha creado el revelador de placa, un mecanismo que permite revelarla. 

Es una de las mejores maneras de saber si nos estamos cepillando de forma correcta, en cuáles zonas debemos cepillar mejor o si tenemos que mejorar la técnica general de higiene bucal. 

El revelador de placa tiene fucsina, verde malaquita y eritrosina. Se puede encontrar en diferentes presentaciones ya sea en gotas, enjuague, gel e incluso pastillas. 

Por su parte, las pastillas se mastican hasta que se disuelven en su totalidad, después la persona se realiza varios enjuagues. Hay otras pastillas reveladoras de placa que nos muestran dos tonos cuando entran en contacto con la superficie dental: azul mostrando placa antigua y rojo o lila cuando es más reciente. 

En lo que respecta al enjuague, este se realiza unos 30 segundos antes de hacer el cepillado habitual, para así saber qué zonas cepillar correctamente.

En cuanto al líquido, la persona debe colocarse dos o tres gotas en la lengua y se deja circular la saliva por la superficie de los dientes. La placa más reciente se mostrará en color rojo, por su parte la más antigua, en color azul.

Hay otro tipo de revelador de plaza líquido que es visible gracias a la lámpara de fotopolimerizar. Se usa normalmente en consulta, ya que no les quedan restos a las personas posterior a la cita odontológica. 

Y, el gel muestra tres tonos, rojo rosáceo para la placa más reciente, azul violeta para la que tiene más de 48 horas y el azul claro para una posible caries; se aplica con una esponja o microcepillo. Esta es más habitual en consultas odontológicas.  

¿Cómo eliminar la placa bacteriana?

Para eliminar la placa bacteriana hay que seguir una serie de recomendaciones, presta atención:

Visita periódica al odontólogo

Es bueno que visites a tu odontólogo de confianza en una frecuencia mínima de dos veces al año para una limpieza profesional.

El odontólogo en estas citas va a eliminar todo el concentrado de placa bacteriana o sarro que tengas en tu superficie dental, o sea, todo lo que no pudiste retirar en casa con el cepillado habitual. 

En muchas ocasiones los dentistas pueden encontrar excesos de cúmulo de placa, acudiendo a la limpieza profunda para remover la misma entre los dientes y alrededor de las encías. Es debido a esto que tu odontólogo podría pedirte citas por lo menos tres a cuatro veces, según el caso.

Higiene bucal estricta

Es importante que recuerdes que debes mantener una higiene bucal estricta en casa, lo cual involucra un cepillado de dientes habitual y el uso correcto del hilo dental para así mantener la placa bajo control. 

En lo que respecta a la higiene de los dientes: cepillarse los dientes por lo menos dos veces al día con una crema dental formulada con fluoruro es ideal para mantener tus dientes fuertes y prevenir las caries. El hilo dental lo puedes aplicar solo una vez al día. 

Con una rutina saludable de cepillado dental, evitarás que se acumule placa bacteriana en tu cavidad bucal. Además, no solo la higiene hace parte de este proceso, la dieta igual. Procura limitar los alimentos azucarados que consumes, con esto se evitaría la propagación de las bacterias naturales de tu boca.

Problemas relacionados con la placa bacteriana

Hay varias consecuencias que están ligadas a tener placa bacteriana, pueden causar varios problemas odontológicos, desde caries hasta halitosis. Sin embargo, no olvides que, si no cuidamos la propagación de esta placa, podría ser una causa directa de gingivitis o periodontitis.

Cuidar nuestros dientes es cuidar de nosotros mismos, son parte de nosotros, de nuestra higiene personal y presentación ante la sociedad. Atiende a tu odontólogo regularmente y mantén una salud bucal óptima.

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