Periodontitis: la sexta enfermedad más prevalente en el mundo

La Academia Americana de Periodoncia ha puesto sobre el tapete que la periodontitis está siendo considerada como la sexta enfermedad más relevante entre la población. Además, recientemente se afirma que puede estar asociada como causa o consecuencia de ciertas enfermedades sistémicas.

En estos casos tan relevantes, no solo se hace necesario combatir y curar la enfermedad cuando está presente, sino también informar a los ciudadanos en qué consiste y cuáles son las medidas que deben tomarse para evitar que se desarrolle.

Tabla de contenidos de este post

¿Qué es la periodontitis?

La periodontitis puede definirse como una enfermedad de la encía, la cual tiende a manifestarse como una grave infección que, de no atacarse a tiempo, daña el tejido blando y afecta gravemente el hueso que sostiene los dientes.

Esta enfermedad periodontal está asociada con la mala higiene bucal, de allí que se haga tanto énfasis en que se puede prevenir si se toman en cuentas ciertas medidas básicas:

Poner en práctica estas medidas preventivas puede disminuir el riesgo de desarrollarla, pero de igual forma contribuye muchísimo a combatirla, en el caso de que la enfermedad ya está en curso.

periodontitis o enfermedad periodontal

Gingivitis: la primera señal

La gingivitis es uno de los factores de riesgo de la periodontitis, es decir, aumenta la posibilidad de que se desarrolle la enfermedad.

Se manifiesta como inflamación de la encía, y es producida por la placa, la cual es una capa de bacterias que se acumula en los dientes y la encía. La acumulación de las mismas produce toxinas que irritan el tejido gingival produciendo gingivitis.

En este estado inicial de la enfermedad, y si se siguen las medidas básicas recomendadas, es posible revertir el daño, pues aún no ha llegado al tejido conectivo ni al hueso. Por el contrario, si no se atacan estos primeros síntomas se puede convertir en periodontitis y afectar gravemente los dientes y la mandíbula.

La gingivitis altera la salud de la encía y en consecuencia se presentan los siguientes síntomas:

  • Inflamación.
  • Enrojecimiento.
  • Hipersensibilidad.
  • Sangrado durante el proceso de cepillado.
  • La encía se separa o retrae y esto hace que los dientes se vean más alargados.
  • Se crean bolsas periodontales, en las cuales tienden a acumularse la placa y los desechos alimenticios.
  • El mal aliento y el mal sabor en la boca son típicos de esta afección.

Entonces, prevenir o tratar la gingivitis es fundamental si se quiere evitar la periodontitis. 

Síntomas de la enfermedad periodontal

Como toda enfermedad, la periodontitis manifiesta ciertos síntomas que son inconfundibles. En este caso alteran la firmeza y el color rosado natural de la encía. 

Entre los síntomas más comunes, se pueden señalar los siguientes:

  • Encías inflamadas y sensibles al tacto.
  • Cambio de color en las encías (rojo oscuro o morado).
  • Sangrado de las encías (también puede suceder al cepillarse y usar hilo dental).
  • Mal aliento.
  • Presencia de pus en las encías y entre los dientes.
  • Los dientes tienden a aflojarse y caerse.
  • Separación entre los dientes.
  • Dolor y molestia al momento de masticar.
  • La encía tienden a retraerse de los dientes, haciendo que estos se vean más largos. 
  • Se afecta la manera como se unen los dientes al morder.

La presencia de estos síntomas debe ser una señal de alarma, por lo que se tiene que acudir al especialista y seguir el tratamiento recomendado. Mientras más rápido se busque atención médica, más fácil será revertir la periodontitis en desarrollo.

Consecuencias y efectos de la enfermedad periodontal

La periodontitis es una enfermedad que ataca la encía y la estructura de soporte de los dientes, es decir el ligamento y el hueso.

Puesto que la enfermedad es provocada por las bacterias que se acumulan y multiplican, se provoca una inflamación en las encías (gingivitis), la cual si es tratada a tiempo puede ser eliminada.

Pero el problema se presenta cuando la infección se extiende hacia los tejidos profundos y destruye el tejido conectivo, ya que se produce la reabsorción del hueso y como consecuencia el aumento en la movilidad de los dientes, hasta que inevitablemente se caen.

Sin embargo, los efectos de la enfermedad van mucho más allá de que se caigan los dientes, pues según investigaciones realizadas, la periodontitis quizás ejerza influencia en el desarrollo de enfermedades sistémicas, tales como la diabetes, las deficiencias respiratorias, las afecciones reumáticas, cardiovasculares y de los riñones.

Enfermedades sistémicas relacionadas con la enfermedad periodontal

La periodontitis se ha convertido prácticamente en un problema de salud pública, pues va más allá del incumplimiento de los hábitos de higiene bucal y la práctica de ciertos factores de riesgos, ahora se le relaciona con ciertas enfermedades muy conocidas.

Las investigaciones y estudios recientes, asocian la periodontitis con las siguientes enfermedades sistémicas:

Diabetes

Un estudio en Estados Unidos revela que un alto porcentaje de pacientes mayores de 65 que padecen diabetes, también desarrollan periodontitis en un estado moderado o severo.

También plantean que existe una relación moderada entre la enfermedad periodontal y la deficiencia en glucemia, lo que altera o pone en mayor riesgo la condición de los pacientes diabéticos. Por otro lado, consideran que la misma enfermedad puede ser un factor de riesgo para la periodontitis.

Trastornos respiratorios

Un estudio llevado a cabo en recintos hospitalarios demostró una estrecha relación entre la enfermedad periodontal y la afección respiratoria obstructiva. Así también con el asma bronquial.

Según las conclusiones de quienes llevan a cabo las investigaciones pertinentes, los pacientes con enfermedades respiratorias obstructivas y aquellos que siguen tratamientos con esteroides, son más sensibles y presentan un mayor riesgo de desarrollar periodontitis.

Enfermedades reumáticas

Los investigadores plantean la hipótesis de que no solo la enfermedad periodontal (inflamación en la cavidad bucal) pueden tener influencia en el desarrollo de una afección reumática, sino que la misma patología puede dar origen a la periodontitis.

Entonces, han llegado a las conclusiones de que la enfermedad periodontal puede ser tanto causa como consecuencia de las afecciones reumáticas, y que los pacientes con artritis reumatoidea tienen mayor riesgo de desarrollar periodontitis.

Enfermedad Cardiovascular

Según las investigaciones, la enfermedad periodontal puede estar relacionada con el problema cardiovascular y los factores de alto riesgo asociados a ésta, tales como la diabetes, el estrés, la obesidad y el consumo de nicotina, entre otros.

La inflamación crónica que se presenta durante la enfermedad bucal, hace que las bacterias, y ciertas sustancias que se liberan, ingresen al torrente sanguíneo y aumentan los riesgos cardiovasculares. 

Con respecto a la obesidad, se plantea una relación entre la enfermedad periodontal, el síndrome metabólico, el metabolismo deficiente de la grasa, la obesidad abdominal y cierta resistencia a la insulina. Es posible que la influencia de todos estos factores contribuyen a la pérdida de tejido y soporte periodontal.

Enfermedad renal crónica

Según ciertas evidencias, se puede hablar de una relación entre la enfermedad periodontal y la afección renal crónica. Se ha hecho evidente un efecto positivo del tratamiento que se sigue ante la periodontitis sobre el filtrado glomerular, lo que implica que la respuesta inflamatoria de la afección bucal, es capaz de influir en otros órganos del cuerpo. 

Sin embargo, a pesar de las relaciones señaladas entre la enfermedad periodontal y las enfermedades sistémicas, es imprescindible señalar que son muchas las investigaciones en desarrollo, pues es necesario llegar a un acuerdo con respecto a resultados, conclusiones y aspectos controversiales.

Alzheimer y enfermedad periodontal: los últimos descubrimientos

Durante años se ha sospechado que las causas de la enfermedad de Alzheimer pudieran estar relacionadas con la periodontitis.

Sin embargo, es en un artículo publicado recientemente en la Revista Science Advances, donde se corroboran investigaciones en las cuales se han considerado ciertos mecanismos patofisiológicos que pueden arrojar evidencias de la relación entre ambas enfermedades. 

Se explica que la relación pudiera estar fundamentada en las bacterias que están implicadas en los procesos y estados inflamatorios de ambas patologías. 

Según lo que plantea el Dr. David Herrera, Patrono de la Fundación SEPA, la posible relación entre ambas enfermedades puede ser vista de forma bidireccional, ya que el deterioro cognitivo puede limitar el cumplimiento de los hábitos de higiene bucal, pero el proceso de infección e inflamación de la periodontitis también es capaz de producir  procesos neuro-inflamatorios que pueden incentivar la enfermedad de Alzheimer.

¿Cómo prevenir y parar la enfermedad periodontal?

La prevención de la enfermedad periodontal está estrictamente relacionada con el cumplimiento de los hábitos de limpieza y cuidado bucal, pues una buena higiene y las visitas periódicas al especialista son las medidas necesarias para evitar este tipo de infecciones.

  • Buena higiene: incluye el cepillado diario (2 o tres veces al día) y el uso del hilo dental antes de cepillarse los dientes. Al cumplir con estas pequeñas normas, se elimina la acumulación de las bacterias que puede dar origen a la periodontitis.

  • Visitas periódicas: cumplir con las visitas semestrales o anuales al dentista es imprescindible, sobre todo si se advierte la presencia de factores de riesgos que pueden ocasionar la enfermedad, o bien, se detecte la necesidad de una limpieza profunda de los dientes.

Factores de riesgo

Los factores de riesgos aumentan la probabilidad de desarrollar periodontitis, entre ellos se pueden mencionar los siguientes:

  • Presencia de gingivitis.
  • Inadecuados hábitos de salud bucal. 
  • El inadecuado hábito de fumar o mascar tabaco.
  • La obesidad.
  • Una nutrición deficiente.
  • Deficiencia de vitamina C.
  • La herencia o genética.
  • El consumo de medicamentos que provocan cambios en las encías o la sequedad de la boca. 
  • En algunos casos, cambios hormonales relacionados con el embarazo o la menopausia.
  • El consumo de mariguana. 
  • Afecciones relacionadas con el sistema inmune (leucemia, VIH/SIDA y tratamiento del cáncer).

Tratamientos

Los tratamientos para atacar la periodontitis están dirigidos a eliminar las bolsas en las encías y bacterias alrededor de los dientes, así como prevenir el deterioro del hueso.

Pueden aplicarse dos tipos de tratamientos:

  • Tratamientos no quirúrgicos: estos procedimientos menos invasivos pueden aplicarse cuando la enfermedad no ha avanzado mucho.

    • Raspado: busca eliminar las bacterias y el sarro mediante láser o dispositivos ultrasónicos.
    • Alisado radicular: intenta evitar la acumulación de las bacterias alisando la superficie de las raíces. Se espera eliminar los subproductos bacterianos que causan la inflamación y evitan la cicatrización.
    • Antibióticos: se usan con el objetivo de controlar la infección y eliminar las bacterias que la causan.

  • Tratamientos quirúrgicos: son necesarios si la enfermedad ha avanzado.
    • Cirugía para reducir las bolsas: se hacen pequeñas incisiones en las encías y se levantan secciones de tejido. Luego se procede al raspado y alisado de la raíz.
    • Injerto de tejido blando: se lleva a cabo cuando es necesario reforzar parte del tejido blando dañado. Se reduce la recesión gingival y se cubren las raíces expuestas.
    • Injerto óseo: necesario cuando la enfermedad ha afectado severamente o destruido el hueso que rodea la raíz de los dientes.
    • Regeneración tisular guiada: esta intervención tiene como objetivo que el hueso destruido vuelva a crecer.
    • Proteínas estimulantes de tejido: se aplica un gel especial en los dientes afectados para que estimule el crecimiento de hueso y tejido saludables.

Consejos si padeces enfermedad periodontal

La presencia de la periodontitis debe ser objeto de una toma de conciencia y un compromiso personal, pues solo siguiendo las recomendaciones de los especialistas la enfermedad puede detenerse y evitar males mayores.

Al respecto, es imprescindible que se sigan los siguientes consejos:

  • Apenas se identifiquen los síntomas, se debe acudir a un especialista. Esto ayudará a que se emita un diagnóstico y se prescriba un tratamiento antes de que la enfermedad cobre fuerza.
  • Cumplir diariamente con los hábitos de salud bucal (cepillado e hilo dental).
  • Acudir frecuentemente al especialista y cumplir con los tratamientos prescritos para detener la enfermedad.
  • Limpieza profesional, por lo menos dos veces al año. 
  • Evitar o eliminar los factores de riesgos.
  • Mejorar la calidad de la nutrición y el consumo de vitamina C.
  • Usar enjuague bucal, siempre que lo recomiende el especialista.
  • Cambiar con mayor frecuencia el cepillo de dientes.

Ahora bien, lo más importante es que el control con el especialista sea continuo y que el tratamiento prescrito sea cumplido en su totalidad, pues es la única manera de conseguir parar la enfermedad.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp