Paladar hendido

bebé con paladar hendido

¿Sabes de qué se trata el labio o paladar hendido?, sigue leyendo, porque en este post conocerás todo lo relacionado con esta malformación orofacial de origen genético, pero que afecta el desarrollo normal de la boca del niño y muchas de sus funciones. Identifica sus causas, tipos, solución y mucho más. 

¿Qué es el paladar hendido?

Se denomina paladar hendido cuando el bebé viene al mundo con una lesión en la boca, por lo general el labio de arriba, donde presenta una hendidura que alcanza el paladar, dejando un orificio visible entre la nariz y boca.

Su incidencia se asocia habitualmente a malformaciones congénitas aisladas, aunque se pueden relacionar con algunos desórdenes de tipo genético/hereditario.

Los estudios demuestran que el paladar hendido se forma durante las 6 y 9 semanas de gestación. Esta lesión tiene lugar por una distorsión del tejido que conforma el paladar, impidiendo así, que una normal y completamente.

Se observa asimismo, que muchos bebés nacen con una abertura en ambos lados de la boca. Mientras que en otros casos, presentan dicha anomalía solo en una parte. Y se denomina:

  • Paladar hendido blando: cuando ocurre en el posterior o atrás del paladar.
  • Paladar hendido duro: puede comprender ambos lados del paladar, al interior de las encías. 

Igualmente, en algunos casos, dicha abertura del paladar hendido se relaciona con otra similar en las encías y labio (llamada fisura labio/palatina). 

En todos los casos, estas hendiduras orofaciales son parte de las conocidas malformaciones congénitas comunes. Y actualmente, gracias al avance de la medicina plástica reconstructiva, es posible intervenir quirúrgicamente al niño con paladar hendido en su etapa de bebé. 

Dentro de los tipos de paladar hendido en bebés, se identifican 3 formas de malformaciones:

  • Sólo con el paladar hendido.
  • Sólo con labio leporino.
  • Con ambas anomalías a la vez (hendidura labio/palatina).

Síntomas

Se trata de una condición muy visible, por tanto, la fisura labial o paladar hendido se evidenciará desde el nacimiento del bebé. Esto significa, que su principal síntoma se manifiesta como sigue:

  • Separación labial superior de la boca, y puede afectar uno o ambos hemisferios de la cara.
  • Separación en el labio, se observa como una pequeña fisura extendida a partir del labio superior hasta el paladar, llegando al inferior de la nariz.
  • Separación en el superior de la boca, que puede modificar la apariencia facial.

Aunque no es habitual, la fisura o paladar hendido puede presentarse en los músculos blandos o submucosa, y está en el posterior de la boca, envueltos por su membrana.

Es menos visible, por lo que puede no detectarse durante el nacimiento. Por ende, su diagnóstico será más tardío que los casos anteriores. Como parte de los síntomas y limitaciones de esta hendidura submucosa de paladar hendido, se incluyen:

  • Problemas para una alimentación normal.
  • Problemas para tragar, especialmente líquidos, o bien puede ocurrir que la comida se expulse por la nariz.
  • Sonido de las palabras nasales.
  • Infecciones de oído crónicas.

Causas

Tanto el labio leporino como el paladar hendido se originan cuando los tejidos faciales y bucales no se forman adecuadamente. Por ende, ambos tejidos, es decir, labio y paladar se junten en el 2do. y 3er. mes de gestación, y en el desarrollo del feto no se solucione, u ocurra parcialmente, dejando así dicha fisura. 

Los científicos estiman que la mayor parte de los casos con paladar hendido o labio leporino tiene lugar producto de una interacción genética y ambiental. Aunque todavía no se han determinado las causas verdaderas del por qué siguen naciendo bebés con esta malformación.

Lo que sí está claro, es que cualquiera de los padres puede portar los genes del paladar hendido o labio leporino. O producto de un desorden genético, generalmente los bebés heredan el gen, lo que incrementa el riesgo de desarrollar un paladar hendido a su generación, sumado a ciertos factores ambientales.

Diagnóstico del paladar hendido

El paladar hendido en sus diversas manifestaciones orofaciales, se suelen diagnosticar en la etapa de gestación con una simple y rutinaria ecografía. O luego del parto, sobre todo el paladar hendido. Sin embargo, algunas de sus manifestaciones, no se diagnostican hasta más tarde, durante el desarrollo del niño.

Los recién nacidos son cuidadosamente examinados, incluyendo su cavidad bucal. Los especialistas por lo general detectan el paladar hendido apenas ven y palpan dentro de la boca del bebé mientras exploran su salud integral.

¿Cuáles son las principales complicaciones del paladar hendido?

Los bebés y niños con paladar hendido o labio leporino, a pesar de su poca edad deben hacer frente muchas dificultades y limitaciones, aunque ello dependerá del tipo y gravedad de la anomalía.

  • Problemas de alimentación: sin duda es la más inmediata y preocupante. Aunque mayormente los bebés se pueden alimentar con lactancia materna, la fisura puede dificultar la succión.
  • Infección en oído y afectación auditiva: el mayor riesgo del paladar hendido es el líquido en el oído medio, así como la consecuente pérdida auditiva.
  • Problemas dentales: en caso de que la hendidura abarque toda la encía superior, afectará la salida y desarrollo dental.
  • Dificultad para hablar: dado que el paladar apoya la articulación sónica, su fisura puede impactar el normal desarrollo del habla, o bien sonar muy nasal.
  • Afrontar desafíos y enfermedades comunes: por lo general los niños con el paladar hendido sufren problemas sociales, emocionales y afines. 

Tratamiento del paladar hendido

La ciencia ha dado pasos agigantados en tratamiento con excelentes resultados para los niños y bebés con paladar hendido y malformaciones similares. 

El tratamiento aplicable a niños con paladar hendido varía según su grado, tipo, edad, síndromes relacionados con otros defectos de nacimiento. Lo más frecuente es la palatoplastia. Practicada entre los 10 a 12 meses de vida del bebé. Sus objetivos son:

  • Sellar la fisura entre nariz y boca.
  • Crear con tejidos un nuevo paladar funcional, y permita al niño hablar normal.
  • Impedir que los alimentos se desvíen a la nariz.

Los cirujanos reconstructivos buscan aportar mayor calidad de vida y aspecto estético al rostro del niño, a través de:

  • Cerrar las fisuras capa a capa.
  • Replantear y reparar los músculos del paladar blando, logrando un mejor desempeño del  habla.
  • Se realiza con 2 cortes a ambos extremos del paladar hendido, detrás de las encías.

La intervención se practica bajo anestesia general, con una duración estimada de 2 a 3 horas. Los bebés son dados en 1 o 2 días luego de operación. Los puntos los absorbe el cuerpo.

Se requiere dieta líquida por 1 a 2 semanas, seguida de una blanda por algunas más antes de su alimentación normal. Suelen indicarse unas mangas especiales que impiden doblar los codos, y llevarse los dedos u objetos a la boca, puesto que ello pudiera abrir de nuevo la fisura del paladar hendido.

Puede que el pequeño con paladar hendido o fisura labio/palatina, necesite otras cirugías mientras vaya creciendo. Dentro de estas, se incluye:

  • Relacionadas con el habla: muchos niños aún después de operarse pueden tener problemas de habla. Por tanto, se suma al equipo médico tratante, un logopeda (patólogo del lenguaje), este escuchará al pequeño, ayuda al cirujano en la decisión de otra operación para mejorar el habla.
  • Cirugía ortognática: otros niños con paladar hendido requieren otras cirugías complementarias para ajustar mandíbulas y dientes. Suelen practicarse cuando culmina el proceso de crecimiento.