Óxido nitroso en la consulta del dentista

¿Sabes para qué se usa el óxido nitroso en la consulta del dentista?, no te preocupes no eres el único(a). En este post conocerás de primera mano esta novedosa técnica denominada por la medicina odontológica como sedación consciente. Nació como una forma de atención a personas que tienen miedo de ir al dentista, no te decimos más, sigue leyendo y entérate lo que ofrece este procedimiento.

anestesia dentista con oxido nitroso

¿Qué es el óxido nitroso y su relación con la odontología?

El óxido nitroso (N2O) obedece a una forma de gas medicinal de amplio uso en la práctica anestésica por más de un siglo y medio. Se trata entonces de un compuesto con oxígeno  con objetivos sedantes, considerado seguro y eficaz.

Este gas se ha incorporado a la medicina odontológica, donde se suministra con una mascarilla ajustable, cuyo objetivo es relajar al paciente durante la intervención dental. Suele referirse al óxido nitroso, como el gas de la risa, por su relación con los consultorios dentales y brindar mayor comodidad en ciertos procedimientos. 

Su objetivo no es dormir al paciente, sino tranquilizarlo, que pueda atender las indicaciones e instrucciones del dentista. Se conoce esta técnica en el mundo dental como sedación consciente.

El profesional lo suministra vía nasal o respiratoria y, transcurridos unos minutos, comenzará el efecto del óxido nitroso. Puede haber algún mareo, cosquilleo o pesadez en brazos y piernas y, al mismo tiempo, tranquilidad y comodidad.

¿Por qué aplicar óxido nitroso en el dentista?

La anestesia en general es tan antigua como la historia misma de la humanidad, puesto que, en todos los tiempos y épocas, el hombre ha buscado la manera de lidiar y aliviar el dolor. 

En el campo de la odontología, la anestesia local es de uso ampliamente aceptado como parte de los tratamientos dentales, sin preocuparse del confort y control de la ansiedad. Porque ciertamente, por lo general, este tipo de tratamiento conlleva miedo y estrés, que muchas veces representa un riesgo en una atención odontológica de calidad.

Diversos estudios han arrojado que más del 60% de pacientes sufren de ansiedad frente a una intervención dental. 

Esto lleva a la sedación consciente por óxido nitroso, un agente de gran utilidad para aquellos casos de personas estresadas, nerviosas o ansiosas, indistintamente de niños, adultos o condiciones especiales. 

En este sentido, el profesional realiza una evaluación al paciente previo según el tipo de tratamiento a  aplicar. Con ello determina el tipo de sedación que conviene para gestionar las necesidades del paciente y puede ejecutar dicha sedación con seguridad y calidad.

Para ello, gracias a esta sedación con óxido nitroso y oxígeno, permite al dentista administrar el compuesto de gas y oxígeno, para relajar al paciente durante el procedimiento. Demostrando gran efectividad, favoreciendo al paciente y al odontólogo.

Efectos del óxido nitroso en el paciente 

El óxido nitroso en forma de gas anestésico se le conoce también como gas hilarante o de la risa, no es no tóxico y su olor habitualmente es dulce. Y una vez se coloca la mascarilla al paciente, el dentista pide que respire con normalidad.

Puede sentir un leve mareo u hormigueo, o incluso como una ligera embriaguez. No obstante, estas sensaciones pasarán a cabo dentro de unos minutos, luego de lo cual se relajará y tranquilizará. Los efectos del gas de óxido nitroso cesan al retirar la mascarilla.

Previo a la intervención dental, durante 1 o 2 minutos, el paciente respira oxígeno puro, a fin de verificar el volumen y ritmo respiratorio, luego progresivamente, se suministra el óxido nitroso, ajustando la máquina de sedación, según cada paciente y procedimiento a realizar. 

Nunca se deja de vigilar y controlar el ritmo cardiaco, así como el nivel de oxígeno en sangre. Igualmente, se mantiene actividad verbal con el paciente, donde el mismo es capaz de comprender y responder con claridad las indicaciones del odontólogo.

Al culminar el tratamiento, se vuelve a colocar oxígeno al 100% por 4 a 5 minutos, para luego retirar la mascarilla nasal y desde entonces el efecto del óxido nitroso desaparece. Por tanto, cabe afirmar que esta sedación inhalada supone la solución ideal para niños y adultos que temen ir al dentista.

¿Para qué tipo de pacientes se indica el óxido nitroso?

El óxido nitroso se indica especialmente en pacientes con ansiedad frente a los tratamientos dentales, particularmente en los que toman tiempo, y pueden ser molestos, como implantes y cirugía. Igualmente en personas con vómitos, niños y personas con discapacidad mental.

Es decir, que la inhalación o sedación con óxido nitroso se recomienda en personas que manifiestan padecer de estrés y ansiedad en las consultas dentales, incluso, en quienes sufren abiertamente de odontofobia, que se aterran cuando abren la boca.

Cabe reiterar, que la sedación con óxido nitroso no es anestesia general de ningún modo, es más bien, una ansiolisis lo que significa una medicina en forma de gas para bajar los niveles de ansiedad mientras se realiza un tratamiento médico, en este caso, dental.

De tal modo, que no evita el hecho de anestesiar al paciente, sin embargo, cuando se administra la sedación, cambia su experiencia personal, haciéndola más plácida y tranquila.

Por tal razón, su aplicación en odontología está alcanzando resultados positivos, en especial, en implantes o extracciones. Una técnica que ofrece beneficios al paciente, porque es segura y de efecto rápido, fácil de administrar, controlar, sencilla y de eliminación rápida.

Niveles de sedación con óxido nitroso aplicado en odontología

En términos de la medicina moderna existen 4 grados de sedación, entendiendo que se trata de un proceso progresivo que va desde la ansiolisis o mínima hasta una total.

Por ello se requiere de profesionales experimentados en administración de sedantes, porque debe tener la capacidad de identificar el grado de sedación que requiere el paciente.

Igualmente, manejar los conocimientos que permitan recuperar el nivel planificado y sus posibles riesgos. En general, deben monitorearse los siguientes signos del paciente sedado:

  • Capacidad de respuesta a estímulos.
  • Vía aérea.
  • Ventilación espontánea.
  • Actividad cardiovascular.

En odontología como tema de interés, se manejan 2 niveles de sedación: 

  • Grado I: sedación menor o ansiolisis, corresponde a un estado inducido por gas de óxido nitroso inhalado, donde no se pierde la capacidad de respuesta para atender instrucciones verbales, con leves limitaciones de coordinación física.
  • Grado II: se trata de una sedación consciente, con óxido nitroso, donde igualmente, el paciente no pierde su capacidad para atender a estímulos verbales.

Riesgos de la sedación consciente con óxido nitroso

Por lo general, la sedación con óxido nitroso es inocua, sencilla y altamente eficaz, para pacientes con problemas de ansiedad y temor al dentista.

Como bien se refirió, sus efectos desaparecen una vez que el paciente deje de inhalar el  gas de óxido nitroso.

No genera resaca, debido a que los residuos de óxido nitroso desaparecen al exhalar, por lo que no quedan restos en sangre. Por lo tanto, el paciente puede proseguir con sus actividades normales. 

No obstante, como medida de precaución, los dentistas sugieren no conducir hasta después de al menos 1 hora luego del tratamiento.

Cabe destacar sin embargo, que pese a no haber una contraindicación expresa, se debe restringir este tipo de sedación con óxido nitroso en caso de infecciones respiratorias crónicas, uso de respiradores orales, pacientes psiquiátricos graves y embarazadas.

Asimismo, aunque existe baja preocupación médica importante relacionada con el uso del óxido nitroso, y no hay alergias conocidas, se recomienda que el especialista evalúe las condiciones clínicas de cada paciente.