Osteo-odonto-queratoprótesis: Cuando te implantan un diente en el ojo

Muchos pacientes han alcanzado una mejora considerable en su agudeza visual gracias a la osteo-odonto-queratoprótesis. Se trata de un método innovador que permite implantar una córnea artificial, elaborada de PMMA o Polimetilmetacrilato y una pequeña lámina de estructura dental. Actualmente, se trata de una cirugía que ofrece resultados prometedores, que permiten mejorar la calidad de vida en muchos pacientes. Descubre a continuación cuál es el procedimiento del implante de diente en el ojo, su historia, alternativas y mucho más. 

ojo tras intervencion Osteo-odonto-queratoprótesis

Osteo-odonto-queratoprótesis o implante de diente en el ojo 

La osteo-odonto-queratoprótesis, también conocida por sus siglas (OOKP) es una cirugía oftalmológica. Este procedimiento consiste en implantar en el ojo una córnea artificial, lo que también se conoce como una queratoprótesis. La particularidad en este caso es que está elaborada por un fragmento de diente, por lo tanto, está compuesta de dentina, cemento dentario, ligamento periodontal y hueso alveolar. Por su parte, dicho fragmento del diente se obtiene del propio organismo. 

Ahora bien, este procedimiento quirúrgico se realiza en pacientes que han perdido la visión debido a una opacidad en la córnea. Por lo que es una alternativa recomendada cuando, por alguna razón, el paciente no puede recibir un trasplante de córnea. 

¿Cómo se realiza el implante de diente en el ojo? 

En primer lugar, es preciso tener en cuenta que este método requiere un implante del propio organismo. Por lo tanto, la cirugía se desarrolla en dos fases con al menos 2 a 4 meses de separación entre ambos procedimientos. 

Lo que respecta a la primera fase, consiste en extraer una fina lámina ósea del maxilar superior. Es importante que esta contenga raíz dentaria y hueso alveolar. Seguidamente, se debe colocar un cilindro de polimetilmetacrilato transparente, el cual permitirá el acceso de la luz una vez que se implante en el ojo. Debido a la función que tendrá, este cilindro previamente se calcula a la medida del paciente con la ayuda de una ecografía. 

Ahora bien, lo siguiente es colocar la lámina que se ha extraído debajo de la piel de la mejilla, esto se lleva a cabo con el fin de comenzar un proceso de integración y vascularización, el cual tarda alrededor de 2 a 3 meses. Este paso es fundamental para lograr la correcta adaptación del implante de diente en el ojo. 

Una vez que se cumple con este periodo de espera, se procede con la segunda fase del implante de diente en el ojo. Para ello, se prepara la superficie corneal y posteriormente se coloca la lámina ósea del maxilar. De esta manera, es posible el libre acceso de la luz, por lo que el paciente recupera la visión tras la cirugía. 

Gracias a la osteo-odonto-queratoprótesis el 80% de los pacientes mejoran considerablemente su agudeza visual. Permitiéndoles corregir su condición de ciegos y, en definitiva, devolviendo una mejor calidad de vida. Sin mencionar que este procedimiento no reporta mayores complicaciones. 

Con relación a las posibles complicaciones, los estudios han señalado que están relacionadas directamente con la preparación del implante y la técnica empleada para aplicar el mismo. En este caso, los posibles riesgos serían subluxación, expulsión y endoftalmitis. Aunque estos escenarios también dependerán de las condiciones en las que se encuentre el paciente previo a la cirugía. 

paciente con Osteo-odonto-queratoprótesis

¿Cómo está diseñada la osteo-odonto-queratoprótesis? 

El éxito del implante de diente en el ojo se debe a un correcto diseño de la osteo-odonto-queratoprótesis, lo que cumplirá la función de la córnea artificial. Ahora bien, se podría decir que se compone principalmente de dos partes. En primer lugar, tiene una zona central que cumplirá los fines ópticos. Mientras que la zona periférica será la encargada de mantener la fijación de la prótesis al globo ocular. 

En este sentido, la zona óptica está elaborada de PMMA o Polimetilmetacrilato, se trata de una placa de acrílico, la cual presenta alta biocompatibilidad. Sin embargo, una de sus más importantes características, especialmente favorables para esta cirugía, es que tiene un nivel de transparencia de 93%. De hecho, es conocido como el plástico más transparente en todo el mundo. Además, cuenta con excelentes características refractivas. 

Por lo general, para crear la osteo-odonto-queratoprótesis se emplea un cilindro de PMMA de tan solo 4 mm de diámetro, el cual estará fijado en la pieza dentaria extraída del paciente. 

Historia de la osteo-odonto-queratoprótesis

El origen de esta cirugía es relativamente reciente, pues bien, data de la década de 1960. En primer lugar, el oftalmólogo francés Guillaume Pellier de Quengsy fue el primer especialista en plantear la posibilidad de reemplazar el tejido corneal ya opacado con una córnea artificial. Su monografía fue publicada en 1789, en la cual se hizo referencia a la córnea artificial compuesta por una lámina de cristal como un medio óptico que permite devolver la transparencia. Para el momento, fue un enunciado pionero con respecto al término de queratoprótesis. 

Desde ese momento, muchos especialistas se sumaron a la tarea de buscar lo que sería el sustituto ideal para crear la córnea artificial. Además, habría que desarrollar una técnica quirúrgica que permitiera llevar a cabo con éxito este trasplante para cambiar la córnea sin transparencia por una artificial completamente transparente. Todo esto con el fin de devolverle la visión a muchos pacientes. 

Ahora bien, entre las limitaciones de este procedimiento era preciso considerar la inmunosupresión, tópica y sistémica y las técnicas de trasplante de limbo empleadas en tratamientos de las principales patologías que afectan la superficie ocular. 

Entre los aportes más destacados, hay que mencionar la iniciativa desarrollada por el Dr. Benedetto Strampelli, del Ospedale di San Giovanni in Laterano de Roma en el año 1963. Se podría decir que este es el origen preciso de la osteo-odonto-queratoprótesis. Pues bien, Strampelli diseñó una lente acrílica elaborada con una pieza dentaria del mismo paciente. Años más tarde, la técnica fue perfeccionada por el Prof. Dr. GianCarlo Falcinelli. En la actualidad, esta cirugía es la más indicada para corregir casos de opacidad corneal severa en pacientes con alto riesgo de rechazo inmunológico. 

Durante las últimas décadas, muchos profesionales se han dedicado a mejorar esta técnica, con el fin de innovar en el diseño de la prótesis y perfeccionar el método quirúrgico, pues bien, el objetivo es obtener el mejor resultado posible a nivel anatómico y funcional. 

De hecho, uno de los aportes más importantes ha sido el del Dr. J. Temprano del Centro de Oftalmología Barraquer en Barcelona, en el año 1980, quien diseñó unas modificaciones de la técnica de Strampelli para emplear una pieza ósea de la tibia como córnea artificial. Todo esto como una alternativa en pacientes no aptos para una extracción dental. En este sentido, a esta cirugía se le conoce por el nombre de tibia-queratoprótesis (tibia KPro).

Gracias a sus notables ventajas, la osteo-odonto-queratoprótesis es un tipo de cirugía ampliamente aceptado, de hecho, está certificado como parte del protocolo publicado en la revista Cornea en el año 2005. Sin embargo, actualmente tan solo 40 especialistas en todo el mundo llevan a cabo este procedimiento. De hecho, en España se conocen solo dos centros oftalmológicos que ofrecen esta cirugía. Pues bien, aunque se trata de una cirugía relativamente sencilla, el alto coste del implante hace que no sea asequible para todos los pacientes.