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Enjuagarse con agua con sal un simple gesto con muchos beneficios

En esta entrada vamos a comprobar qué tan cierto es que enjuagarse con agua con sal, pese a ser un simple gesto, aporta muchos beneficios. Pues bien, el uso de la sal con propósitos terapéuticos para mitigar las inflamaciones es una práctica que remonta a unos 2 mil años en la antigua Grecia.

En tiempos más recientes, pero igualmente sacados de las prácticas ancestrales, se tienen referencias de los beneficios del agua con sal en dolores de garganta, encías, inclusive, en el alivio de las molestias asociadas a un procedimiento bucodental. Hasta es posible que tu abuela haya referido sus experiencias familiares al enjuagarse con agua con sal.

Entonces, ¿es un mito o de verdad las gárgaras o enjuagarse con agua con sal es tan efectivo, fácil y accesible para aliviar las molestias en la boca? Conozcamos los beneficios de esta mágica solución casera, cómo funciona, su osmosis, su función, cuándo y cómo aplicarlo, entre otras utilidades. Sigamos leyendo para descubrir los milagros que obra este brebaje.

agua con sal

Agua con sal: ¿Cómo funciona en tu boca?

Para comenzar, se debe aclarar que ya no es mera suposición de los beneficios del agua con sal para la salud bucodental, pues, actualmente diversos estudios han comprobado que la sal aporta beneficios benignos a la salud oral en diversos procesos. Sin embargo, es un tema que todavía hoy genera controversia en el sector médico.

Mientras menos procesada esté la sal, mejor aportará sus propiedades, tan positivas, que se suele indicar como complemento en la higiene oral, es decir, en el cepillado, enjuague e hilo dental diario. De preferencia se debe usar el agua de mar o sal marina, por ser totalmente natural.

Su funcionamiento se observa cuando el agua con sal actúa en el pH bucal. Y si el dicho pH es muy ácido, se lleva a cabo una desmineralización en el  esmalte dental y aparece la caries. En este contexto, el enjuague con agua con sal es capaz de equilibrar este ácido/básico y fortalecer los dientes. 

Adicionalmente, ante un cambio brusco del pH producido en boca, cuando se enjuaga con agua y sal, muchas bacterias en los dientes, lengua o cachetes internos se eliminarán. De hecho, estas bacterias son las responsables de la molesta halitosis (mal aliento), por tanto, al enjuagar con agua y sal, merma la posibilidad de tener mal aliento. 

Sin dejar de mencionar que enjuagar la boca con este líquido salado es muy eficaz para remover residuos de alimentos en boca después del cepillado diario. Se sugiere además, ocupar el enjuague de agua con sal para mitigar dolores y estimular la sanación de pequeñas heridas bucales, o cirugía menor. 

El proceso de la ósmosis

El organismo está compuesto en su mayoría por células y estas, a su vez, poseen membranas semipermeables. Lo que permite el paso sólo de ciertas sustancias, que según su naturaleza, tienen mayor o menor acceso, en este sentido, el agua es una de ellas, por no tener ninguna dificultad para atravesar dicha membrana.

Dentro de tales propiedades inteligentes de las células está la ósmosis que tiene lugar en ellas. Para entender mejor este proceso, cabe hacer un ejercicio de imaginación con muchas células envueltas en agua. Dichas células tienen agua en su interior, por lo que procurarán siempre mantener una concentración igual que el agua del exterior.

Al verter sal en esta solución acuosa, obviamente su concentración será superior, por ende, las células deseen nivelar ese mismo estado. ¿Cómo lo hacen? Pues expulsando agua, con el objeto de aumentar la concentración de agua y se igualen. Con ello, la célula se deshidrata, siendo la razón del porqué el agua salada o de mar deshidrata.

De forma similar, actúa el enjuague con agua con sal en las células de boca, donde por ósmosis, esta se deshidrata y se seca. Es decir, el proceso de ósmosis perderá el agua en estas células bucales. Debiendo ser prudentes en su uso en la higiene bucal con esta solución salina.

¿Cuándo enjuagarse con agua con sal?: recomendaciones

Algunas investigaciones indican que el agua salada, sea de mar con sal marina, se admite como apta para la higiene bucodental en general, incluso en niños. Enjuagarse con agua con sal se indica para tratar diversas patologías  orales, como:

  • Erupciones dentales con inflamación.
  • Aftas bucales.
  • Candidiasis oral.
  • Síndrome de boca seca.
  • Gingivitis ulcerosas necrotizante.
  • Mal aliento.
  • Pequeñas heridas, incluyendo cirugías.
  • Caries, por favorecer un adecuado pH bucal, propiciando la proliferación de bacterias saludables.
  • Tratamientos de incisiones postquirúrgicas (alargamientos coronarios, implantes, periodoncia.
  • Pacientes comprometidos sistemáticamente (oncológicos, diabéticos, con estados de desnutrición, y otros), con diversos tratamientos bucales.

Es recomendado para desinflamar las encías, ya que actúa para eliminar la acumulación de líquido que ocasiona la inflamación. La sal se absorbe a nivel tópico (no entra a las células), manteniéndose en el líquido intercelular y volviéndolo hipertónico.

Se compensa con la célula deshidratada, expulsa el líquido y, por tanto, el área se desinflama rápidamente. Es decir, las células requieren que su salinidad interior y exterior sea la misma, así que al aumentar expulsan agua.

Agua con sal tras un implante dental

Un implante dental puede conllevar a una intervención quirúrgica que, a pesar de ser ambulatoria y anestesia local, se debe planificar a fin de que la base de la pieza se ubique en el lugar adecuado y de forma correcta, minimizando el riesgo de un posible fracaso.

Como bien se refirió, enjuagarse con agua con sal luego de este procedimiento es muy importante para una pronta y sana recuperación. Estos enjuagues deben iniciar transcurridas 24 horas, luego de lo cual se debe hacer una limpieza en la zona con agua con sal unas 2 o 3  veces al día.

Agua con sal tras extracción de muela

La exodoncia o extracción de una muela o pieza dental responde a un pequeño acto quirúrgico. Un evento que suele alterar los nervios de casi todas las personas, pese a actualmente conlleva a todos los controles que garantizan un menor trauma, inclusive, según la pieza de que se trate casi ni se siente, sólo algunas molestias al culminar la maniobra.

Parte de los cuidados es mantener  la higiene oral para favorecer la cicatrización. En vista que en las primeras 24 horas no se debe enjuagar la boca, es importante mantenerse hidratado con agua para evitar la acumulación de placa. 

Luego de estas 24 horas conviene enjuagar la boca con suavidad con agua tibia con sal (de haber hemorragia, con agua fría), además de estimular la cicatrización, ayudará ante posibles infecciones. 

Agua con sal tras cirugía boca

Por lo general, las molestias y cuidados luego de cirugía oral son menores, sin embargo, cada paciente responde de forma diferente a la recuperación postoperatoria. 

Dado el efecto del enjuague con agua con sal para salud bucodental, esta solución no debe faltar en este proceso de recuperación. De la misma forma, aplica al día siguiente del evento quirúrgico, momento que debe comenzar todos los cuidados de recuperación.

¿Cómo preparar agua con sal para enjuague bucal?

Una de las recetas más fáciles de preparar es la solución de agua con sal para enjuague bucal. Lo único que se requiere es agua tibia y sal. Por cada taza de agua añadir 1/2 cucharadita de sal, este brebaje se debe preparar cada vez que se desee higienizar la boca, especialmente para:

  • Aliviar úlceras bucales.
  • Aliviar dolores luego de una extracción o cirugía bucal.
  • Mitigar las molestias de un dolor de garganta o lengua.

Cabe destacar, que a pesar de que el enjuague con agua con sal reporta muchos beneficios a la salud bucodental, de ninguna manera sustituye la higiene diaria, es sólo un complemento. Por tanto, se deben cepillar los dientes por lo menos 2 veces al día y usar hilo como rutina esencial para una higiene oral adecuada.

Enjuague agua con sal para mantenimiento de las encías

El uso de la sal con fines medicinales y/o terapéuticos data de 1600 d.n.e., según manuscritos médicos del antiguo Egipto. Pasando por desinfecciones y curas en grandes heridas. Se indicaban soluciones salinas contra infecciones. Así como ocurrió en la medicina griega, donde se usaba la sal con miel para aplicaciones tópicas para desinfectar cortes y heridas.

Una práctica que se mantiene hasta nuestros días es la solución de agua con sal para tratar las encías y boca en general, para mantener una salud oral óptima. Como ya sabemos, la placa dental desencadena algunas lesiones en las encías. Y el agua con sal reduce efectivamente la placa, además de desinflamar las encías, por lo que resulta un complemento ideal de control y preservar la buena salud bucodental. 

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