‘Dientes Turcos’ y por qué la gente viaja al dentista a Turquía

En los últimos meses ha aparecido a raíz de denuncias de pacientes un nuevo término denominado como “Dientes Turcos” estrechamente ligado con personas que han acudido a Turquía con el propósito de un tratamiento de odontología.

Turquía siempre ha gozado de alta popularidad por su turismo sanitario estrechamente relacionado con las intervenciones y operaciones estéticas, especialmente con todas aquellas relacionadas con el mundo del injerto capilar. Sin embargo, las rinoplastias y los aumentos de pecho, son otras de las dos intervenciones más populares por las que los pacientes extranjeros visitan el país otomano. 

Desde hace unos años, el “turismo dental” se ha incrementado exponencialmente. Prometiendo a pacientes extranjeros tratamientos odontológicos de coste elevado en sus países de origen, pero a un precio mucho más asequible.

Dos de los servicios más populares son los implantes dentales y la odontología estética con las carillas dentales. Ambos tratamientos para rehabilitar y mejorar la sonrisa, puede costar a un paciente en su país de origen miles de euros. 

Sin embargo, el ahorro significativo en los precios de los tratamientos, hace que miles de personas viajen a Turquía en búsqueda de un tratamiento más asequible, poniendo en riesgo su salud y exponiéndose a posibles resultados no esperados en el tratamiento.

paciente en tratamiento con carillas en Turquia

Los Dientes Turcos o #TurkeyTeeth 

Durante los últimos meses muchos jóvenes e influencers británicos han decidido acudir a Turquía con el propósito de lucir una sonrisa de Hollywood a un coste mucho más bajo. Gracias al hashtag #TurkeyTeeth podemos encontrar en redes sociales como TikTok, influencers narrando el proceso y el resultado de su tratamiento dental.

En estos vídeos con miles de visualizaciones, jóvenes de todo el mundo muestran el proceso de limado de sus dientes hasta el resultado final una vez fijadas las carillas dentales o coronas dentales.

Es aquí cuando muchos pacientes por fruto de su desconocimiento, son tratados mediante la aplicación de coronas dentales que son mucho más baratas que las carillas dentales. Resultado de la preparación para la aplicación de las coronas dentales, se muestran dientes que han sido limados en exceso para preparar el soporte de la estructura.

Una vez limado el diente de manera tan agresiva, la pieza dental queda así para el resto de su vida con la imposibilidad de regeneración. Posteriormente, se coloca lo que comúnmente se denomina “funda” o corona dental. 

¿Qué es una corona dental?

La corona dental es una funda fabricada a medida hecha de porcelana, zirconio, resina o cualquier otro tipo de material, que se emplaza sobre la estructura que queda del diente para hacerlo más resistente y mejorarlo estéticamente. 

La duración de la vida útil de una corona dental puede ser variable dependiendo de su uso y del material del que está compuesto. Aunque en muchos casos, las coronas dentales pueden llegar a dudar hasta 25 años en la boca de un paciente. 

En ocasiones puede aplicarse un poste de fibra de vidrio para una correcta sujeción de la corona en la superficie que queda del diente. 

¿Por qué acuden miles de jóvenes a Turquía para tratamientos dentales?

Sencillamente por dos razones fundamentales.

  • La obsesión de tener una sonrisa Hollywood Smile como las estrellas de cine y famosos. Estas sonrisas perfectas, pueden ser alcanzadas rápidamente a través de un tratamiento estético dental con carillas dentales.
  • Precio. Mientras que en Europa el precio medio de cada carilla por pieza dental suele oscilar entre 200€ y 900€ dependiendo si son de zirconio o porcelana, en Turquía puedes encontrar tratamiento de 150€-500€ por pieza dental. Muchas clínicas ofrecen el billete y alojamiento dentro del precio del tratamiento. Esto supone pagar la mitad por el tratamiento dental respecto al país de origen.

La implantología dental y las coronas son otra de las razones en las que sustenta el turismo dental a Turquía

Y es que en tratamientos que pueden resultar elevados para el bolsillo del paciente, algunas personas deciden viajar a Turquía para visitar al dentista. En algunos casos, se pueden encontrar diferencias de precio en el tratamiento de un implante dental de hasta 1000€ por pieza dental.

Esto hace que cada vez más europeos acudan a clínicas dentales turcas en busca de mejorar la apariencia y salud bucodental.

Otro negocio, aunque de menor escala, es la restauración de piezas dentales con coronas. Aunque su precio es mucho más bajo y es más escaso el paciente que acude a este tipo de tratamiento, sí que suele combinar con cualquiera de los otros dos. 

¿Qué riesgos conlleva viajar a Turquía para un tratamiento dental?

Aunque recientemente el Consejo General de Dentistas de España, a través de Óscar Castro, ha denunciado casos concretos de pacientes que acababan de viajar Turquía, y presentaban una serie de complicaciones asociadas a la intervención.

 Existen una serie de riesgos asociados con este tipo de intervenciones. Sobre todo si no se realizan de la manera correcta y se mantienen todos los protocolos de seguridad biosanitaria. Así como el seguimiento tras el tratamiento, algo que lo hace casi imposible cuando el paciente vive a miles de kilómetros de distancia del centro dental.

Si el más común pueden ser las complicaciones postratamiento, muchas de ellas están ligadas a la mala ejecución de la misma y la vulnerabilidad en la queda expuesta el paciente tras el tratamiento.

Es complejo cuantificar la formación y experiencia del profesional dental y turco fuera de las fronteras de la Unión Europea. Del mismo modo, cualquier tipo de reclamación al dentista, queda fuera de los marcos legales y de seguridad al paciente existentes en su país de origen. Lo que hace muy complicado pedir responsabilidades al dentista en caso de negligencia o mala praxis. 

Lo que al principio puede resultar un ahorro en la aplicación del tratamiento dental, puede convertirse en un gasto mucho más elevado. Ya que el precio de arreglar las complicaciones asociadas en los dientes de los pacientes, puede multiplicar en más del doble el precio del tratamiento recibido en Turquía. 

Someterse a cualquier tratamiento relacionado con la salud en un país extranjero, es un riesgo que debe asumir el paciente y ser consciente de ello.