Cómo saber si un dentista es bueno

Cómo saber si un dentista es bueno o malo, para empezar, es una apreciación muy subjetiva, porque es una experiencia muy personal. No obstante, siempre se pueden valorar algunos elementos genéricos, porque sin duda son muchos. Pero, sigue leyendo, y revisa los tips que tenemos para ti, para que encuentres al dentista ideal, o hasta evaluar el que tienes ahora.

como elegir a un buen dentista

Conoce las diferencias y detecta si tu dentista en bueno

Actualmente los centros de salud bucodental y sus odontólogos son muy distintos a lo que eran hace algunos años. Ello en razón de importantes avances en la tecnología incorporada a los métodos y técnicas de trabajo, la especialización, el protagonismo de grandes cadenas del sector, como empresas aseguradoras, la banca y fondos de capital de riesgo en muchos modelos de clínicas.

Todo esto ha permitido al sector modernizar y dinamizar el modelo de salud dental tradicional, sumado al poder de la agresiva publicidad en redes sociales y otros medios. Permitiendo cada vez más la incorporación del resto de clínicas más pequeñas y tradicionales.

También juega un papel importante la publicidad boca a boca que tiene lugar entre la comunidad de pacientes, amistades y familiares, quienes pueden aportar sugerencias sobre cómo saber un dentista es bueno, según su experiencia o recomendar el suyo de toda la vida. Sin embargo, se debe reiterar, que es una concepción muy personal, pues cada quien tiene expectativas distintas.

Dicho esto, pasemos a proponer algunos útiles consejos que pueden orientar a cualquier persona a identificar un buen dentista, desde un punto de vista integral, valorando las nuevas prácticas en el campo odontológico:

Cómo saber si un dentista es bueno en la recepción

Aunque parezca una obviedad, en la recepción puede comenzar una buena o mala experiencia con  el dentista. Por ejemplo, al llamar por teléfono para pautar la cita. ¿La(el) recepcionista es amable y presto a responder posibles preguntas, o es cortante y dura(0)? Sin duda, el personal de un dentista dice bastante sobre su desempeño.

Cómo saber si un dentista es bueno en la consulta

La primera impresión es igualmente fundamental para saber si un dentista es bueno, en cuyo lugar se evalúa un conjunto de elementos, como la sensación al conocerlo en persona y entrar a consulta, si el ambiente es pulcro y cálido, si el personal es positivo y amable, etc. 

De hecho, se puede descartar a un dentista si tanto este como el personal técnico casi no ven al paciente, y solo se limitan a prestar la atención solicitada, en cuyo caso, estás en la clínica dental equivocada. 

Adicionalmente, se debe dar un paneo al consultorio en general, en caso de que no haya baños públicos, sala de estar, sanitarios u otra área esté sucia o descuidada, es señal de muy poca seguridad y comodidad; pudiendo dar la sensación, que todo el instrumental oral está en las mismas condiciones, por tanto, aléjate de allí. 

Luego de la primera impresión ¿Qué otros más valorar en un buen dentista?

Como se observa, hallar una clínica dental y un dentista de confianza no es sencillo. Por tanto, se deben evaluar un conjunto de atributos o características adicionales a una buena impresión en la primera cita, a fin de garantizar la atención del mejor profesional que cuidará tu sonrisa para toda la vida. 

De tal modo, que para aclarar todas las dudas sobre un buen dentista, a continuación se describen otros indicadores muy importantes a considerar con el objeto de determinar si ese dentista u odontólogo es el profesional indicado para atender la salud oral. Presta atención a los siguientes tips:

Formación, trayectoria y experiencia

El contexto relacionado con la formación, trayectoria y experiencia del dentista y personal técnico que le acompaña es determinante al momento de elegir el indicado. Debiendo tomar en cuenta que la experiencia y hoja de vida profesional es sinónimo de óptimos resultados y, por tanto, de pacientes satisfechos con el servicio recibido.

De ser posible, comprobar en el respectivo registro del colegio de odontólogos del país de que se trate, los datos personales (si está titulado y colegiado) y su desempeño (si está disponible), del profesional seleccionado, así como del resto de personal, a fin de optar por un equipo formado académica y clínicamente en odontología.

Especialidades

Igualmente, el potencial dentista seleccionado de la lista de preferencias, debe contar con especialización en las ramas de la odontología que dice tratar, siendo un importante requisito al momento de buscar un buen dentista. ¿Por qué es importante?, esto permitirá optar a planes integrales en un mismo lugar.

Formación continua o actualizaciones

Para saber si el dentista además de titulado cuenta con la formación actualizada, sobre las nuevas técnicas e innovaciones en odontología, hay que observar la pared, para constatar si posee numerosos certificados y/o diplomas. Pero también existen otras maneras de saberlo, como la forma de entender la salud oral, cómo explica el tratamiento o modo de trabajar, pueden ser algunas señales de su conocimiento. 

Términos novedosos como adhesión, cerámicas sin metal, onlays, incrustaciones, carillas, ortodoncia invisible, cirugía guiada, planificación digital, escáner intraoral, entre otros, deben ser parte de su vocabulario habitual.

Equipo de trabajo

Aunque parezca innecesario, es importante que siempre atienda un mismo equipo profesional o que no haya tanta rotación de personal auxiliar. La odontología obedece a un sector altamente especializado y no todas las personas se realizan todos los tratamientos que ofrece la clínica. 

El hecho de disponer de un equipo de profesionales estable, garantiza que llegado el momento de practicar algún tratamiento especial no te remitan a otros centros, o si lo hacen, que sea con una referencia, como señal que la preocupación central es la salud del paciente.

Planes de tratamiento integrales

Un buen dentista siempre mantendrá a su paciente informado acerca del estado general de la salud buco/dental (encías, dientes, mordida y consecuencias a corto y largo plazo, o posibles problemas presentes o potencialmente en la salud oral y perioral); lo cual suele ocurrir en la primera cita con un diagnóstico exhaustivo.

De tal forma, que hay que desconfiar de un dentista que realice una primera visita muy breve y una revisión exploratoria muy rápida. En este caso, el plan de tratamiento solo se basará en rellenar huecos, o si da mayor importancia a tratamientos costosos, como implantes, blanqueamientos, entre otros, que a  la salud como un todo.

Pasión por su trabajo

Un buen dentista con vocación adora los dientes, por ello, hará todo lo posible por no extraer una pieza, esta es una última opción y cuando todo lo demás falle. De tal modo, que el paciente debe querer lo mismo para sí, extraer un diente es la última opción.

Por todo ello, hay que desconfiar si el plan de tratamiento prevé múltiples extracciones, o si insiste en la preferencia de implantes a un diente natural.

Uso de tecnología

Atrás quedó el tiempo donde en un consultorio odontológico solo había un sillón profesional y una instrumentación oral básica. 

Actualmente, además de la lámpara de magnificación con lupas o microscopio, se evidencian escáner intraoral, cámaras fotográficas para registrar los trabajos, radiología digital, aislamientos con dique de goma, planificación de las cirugías en 3D, etc. Esto es señal que el dentista está formado, actualizado, y que además le preocupa más un trabajo adecuado y de calidad, que el tiempo y dinero invertido para capacitarse en las nuevas tecnologías.