CBD y el efecto del cáñamo en la salud de tu boca

Cbd aceite

Muchos géneros se elaboran a partir del CBD o cannabidiol, conocidos y usados por sus efectos para aliviar múltiples dolencias. Desde el estrés, coadyuvante del sueño hasta convulsiones. Pero, ¿conoces realmente el CBD y el efecto del cáñamo en la salud de tu boca? Descubre junto a nosotros hasta qué punto esta prima de la marihuana puede actuar en tu organismo.

¿Qué es el CBD o cáñamo?

Para empezar, las siglas CBD corresponden a la abreviatura del producto comercializado bajo el nombre genérico de cannabidiol. Se trata entonces de un compuesto extraído del cannabis, por lo general, un derivado del cáñamo.

El mismo, a diferencia de su familiar cercano, la marihuana, posee muy poca o nada del componente psicotrópico THC, que suele usarse como agente psicoactivo para la droga.

En este sentido, el cannabidiol o CBD, conocido como cáñamo, está debidamente aprobado como fármaco para circular en el mercado farmacéutico para tratar las convulsiones en USA, entre otros países del mundo.

Inclusive, está en pleno proceso de estudio, donde los resultados preliminares han hallado cerca 80 cannabinoides de la planta Cannabis sativa. De estos químicos, el más famoso es el Delta/9/tetrahidrocannabinol o THC. No obstante, el CBD proviene del cáñamo, que pese a provenir también del Cannabis sativa, contiene muy poca cantidad de THC. 

Los estudios sugieren que el CBD tiene algunos efectos en ciertos químicos cerebrales, pero muy distintos a la acción del THC, motivo por el cual se usa como tratamiento alternativo para algunas patologías específicas.

Usos del CBD o cáñamo

Dentro del uso farmacológico del CBD, figura la ansiedad, dolores, trastornos musculares asociados a la distonía, el Parkinson, enfermedad de Crohn, entre otras afecciones. Sin embargo, las evidencias científicas que respaldan dichos usos se encuentran todavía en desarrollo.

A raíz de ello, en 2018 EE.UU legalizó la comercialización del cáñamo y sus derivados. Aunque no todos los productos de CBD están autorizados. Igualmente, en vista que el CBD medicinal puede prescribirse como terapia, pero no es legal incluirlo en alimentos o suplementos conexos. Esto significa, que el CBD sólo puede agregarse a productos de uso cosmético. 

Uno de los usos más frecuentes del CBD es en aceite de cannabidiol, que ha demostrado eficacia para tratar convulsiones. No obstante, como bien se refirió, se requieren más estudios que comprueben otros beneficios asociados al cáñamo.

Asimismo, aunque la formulación del cannabidiol es en aceite, se puede conseguir en forma de extracto, es decir, líquido vaporizado, comercializado en cápsula a base de aceite. Igualmente, circulan en línea a nivel mundial, algunos alimentos, bebidas y productos cosméticos a base de CBD o cannabidiol. 

Cabe puntualizar en este sentido, que el producto de cannabidiol aprobado por el órgano internacional que Administra Alimentos y Medicinas es el aceite debidamente prescrito por un médico, el cual se comercializa con el nombre de Epidiolex.

Esta fórmula se aprobó para tratar 2 tipos de epilepsia debidamente diagnosticados. Igualmente, el Epidiolex, según la normativa del país donde circula, el uso del cannabidiol o CBD puede variar. Adicionalmente, las investigaciones respaldan (aun limitada) otros beneficios asociados al fármaco, para tratar: 

  • Enfermedad de Parkinson.
  • Esquizofrenia.
  • Diabetes.
  • Esclerosis múltiple.
  • Ansiedad.
  • Dolores músculo/esquelético o trastornos asociados a la distonía.
  • Enfermedad de Crohn.
  • El estrés crónico.
  • Terapia de sueño.
  • Entre otros.

El uso del CBD o cannabidiol y sus efectos en la salud oral

A pesar del impacto positivo del CBD o cáñamo para tratar las afecciones descritas, los estudios más recientes sugieren que usar el cannabidiol puede conllevar a eventuales riesgos, especialmente en la salud bucodental. Ello, a pesar de que, generalmente es bien tolerado, no se pueden desestimar sus efectos secundarios, como es el caso de sequedad bucal, problemas estomacales, pérdida de apetito, somnolencia y cansancio. 

Cabe mencionar también, que el cannabidiol puede alterar los efectos de otros fármacos, como los anticoagulantes por ejemplo.

Un alerta en el uso de CBD es la poca confianza en su pureza y la dosis del cannabidiol comercializado. Donde un sondeo reciente señaló que unos 84 productos de cannabidiol expedidos online, cerca del ¼ de estos, contienen menor cantidad de CBD del señalado en la etiqueta. Mientras que 18 de estos contienen THC, una sustancia psicotrópica ilegal.

En este sentido, los estudios in situ con animales, publicados en 2017, evidenciaron una notable pérdida ósea en animales tratados con cannabis o cáñamo. Mientras que casos clínicos apuntan a que su uso prolongado puede conllevar al agrandamiento gingival, así como al desarrollo de periodontitis crónica/severa focal

Asimismo, otras investigaciones epidemiológicas asocian el uso de Cannabis y la periodontitis. Esto supone que el consumo del CBD, puede conllevar a la periodontitis. No obstante, todavía no está claro cómo actúa en el tejido gingival.

Influencia del CBD o cáñamo en la enfermedad periodontal

Se ha evidenciado el impacto del cannabidiol en la enfermedad periodontal, atendiendo a la cantidad ingerida o acciones de sus componentes químicos. De tal manera, que puede agregarse que su acción es proporcional a los componentes del CBD, pues, las investigaciones sugieren algunos efectos positivos.

Es decir, que su uso terapéutico en bajas dosis tiene el poder de disminuir las lesiones inflamatorias.

Ahora bien, las investigaciones han permitido estimar que el incremento de la prevalencia de consumo del CBD o cáñamo a nivel mundial se realiza de manera desproporcionada, pudiendo afectar severamente la salud oral. 

Por ejemplo, en 2014 el 3,8% de la población mundial consumió alguna forma de cannabis o CBD, aunque parezca una nimiedad, representa más de 180 millones de sujetos en el planeta. En EE.UU afecta la cavidad bucodental y tejidos periodontales al 16% de su población. En Francia al 11%, en Uruguay al 9%, Islandia al 18%, sólo por nombrar 4 países que suelen consumir este producto.

Es decir, que el consumo del cáñamo u otras formas de CBD, según apuntan los estudios, pueden desarrollar o agravar la existencia de lesiones periodontales. Siendo fundamental que los servicios de salud pública tomen acciones que concienticen sobre la alta probabilidad de que aquellos usuarios asiduos del cannabis pueden verse seriamente afectados por lesiones bucodentales severas.

Por ello, resulta fundamental entender la participación de las personas en el consumo de esta sustancia, considerando para ello, el inicio y progresión de estas enfermedades periodontales. A cuyos fines es necesario establecer y dirigir políticas públicas de salud oral adecuadas.

Si bien es cierto que el consumo de CBD en bajas concentraciones puede beneficiar algunas inflamaciones orales, también es verdad, que altas dosis o ingesta descontrolada tienen el efecto contrario. Siendo entonces, cuando tiene el poder de impactar la salud bucodental en general, sin menoscabo de otras afecciones perjudiciales.

¿Debo preocuparme por la salud de mi boca si uso CBD?

No, cuando el CBD está debidamente indicado como fármaco para tratar patologías diagnosticadas no hay problema, porque se supone que está controlada. En este caso, si su ingesta es oral, debe acatarse la dosis prescrita. 

Inclusive, se han usado dosis de hasta 200 mg diario, durante 13 semanas, demostrando su efectividad y seguridad. Igualmente, si la dosis de CBD o cáñamo supera la indicada, debe ser bajo estricta supervisión médica. Puesto que se han visto casos con Epidiolex con muy buenos resultados. 

No obstante, hay que tener claro sus efectos secundarios, que como bien se refirió, puede afectar la cavidad oral, bajar la presión arterial, aturdir y causar somnolencia. Se han reportado casos de lesión hepática, principalmente asociado a dosis altas de CBD. 

Cuando su uso involucra la piel, aún no existen datos suficientes y confiables que permitan saber si el CBD es seguro, o bien sus eventuales efectos adversos.