Caries, desde los probióticos a la alimentación

alimentos que ayudan a prevenir la caries

¿Conoces el sabio proverbio eres lo que comes?, todo un acierto, ya que está probado el poder de ciertos alimentos para la salud en general. Y más reciente, en la buco/dental; incluso, pueden actuar como barreras naturales en la prevención de enfermedades.  Pero ¿Qué hay de la caries, desde los probióticos a la alimentación? Si buscas un estilo de vida saludable, te interesa este tema.

¿Qué son los alimentos probióticos?

La nutrición probiótica se refiere a un tipo de alimentación basada en microorganismos vivos, que favorece sustancialmente la salud. Este tipo de agentes actúan de diversas maneras, pero el más común es en patologías relacionadas con alteraciones intestinales, o restitución de la flora bacteriana por la acción de antibióticos. Mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) plantean los probióticos como microorganismos vivos que al ingerirse en dosis adecuadas aportan grandes beneficios a la salud del huésped.

Beneficios de la alimentación probiótica en la prevención de la caries

No es un secreto la relación existente entre la salud bucodental y el bienestar del organismo en general, inclusive, algunos especialistas afirman que la salud comienza en los  intestinos, ya que estos reflejan el tipo de nutrición que tiene la persona.

De igual forma, la masticación y deglución o tragado de los alimentos es un  proceso vital para que el organismo obtenga los nutrientes necesarios, que permite a las personas disfrutar de una buena salud. Aunque eventualmente puede verse afectado, por diversos factores negativos.

Dentro de los factores nocivos, se pueden mencionar los dientes, al ser objeto de caries. Cuyo proceso inicia por la acción de bacterias fijadas en su superficie hasta formar una especie de placa denominada dentobacteriana. Estas se alimentan del azúcar y demás carbohidratos contenidos en alimentos y bebidas.

Al no tener una barrera fuerte o por una inadecuada higiene, se irán depositando en los dientes luego de comer, hasta formar compuestos ácidos capaces de disolver el calcio y fosfato dentario. 

Al disolverse estos minerales, tiene lugar un proceso conocido como desmineralización, y de no detenerse su proceso de deterioro, conllevará a la aparición de las temibles caries.

Puede ocurrir que las técnicas convencionales de prevención de la caries, como el cepillado, uso de hilo dental, cremas con flúor, combinado con consultas periódicas al odontólogo no sean suficientes, y convenga reforzar la alimentación con probióticos.

Afortunadamente, actualmente la población mundial puede acceder a los probióticos como una alternativa efectiva para prevenir las caries. Se trata entonces de los llamados microorganismos probióticos.

Estos productos se usan como complementos nutricionales, derivados de lácteos y similares, ya que han demostrado ser totalmente efectivos en el combate y eliminación de los microorganismos bucales/digestivos nocivos a la salud oral, entre otras patologías.

Estos microorganismos probióticos, cuando se ingieren en las cantidades correctas, son muy beneficiosas para el organismo. Los más frecuentes se encuentran en las bacterias acidolácticas, formadas por un conjunto de bacterias disponibles en la naturaleza, y algunas en la misma piel, mucosas o tracto digestivo.

La tecnología aplicada en la industria alimentaria ha sacado provecho a estas bacterias acidolácticas, y la usan como agentes conservantes biológicos, puesto que en su metabolismo desarrollan ácido láctico (de allí su nombre), disminuyendo el pH de los alimentos, aportando mayor acidez y resistencia a la contaminación bacteriana patógena.

Asimismo, otras cepas de bacterias lácticas pueden convertirse en bacteriocinas, un tipo de proteína con poder bactericida contra otras bacterias patógenas. Mientras que algunas cepas se pegan a las paredes intestinales para impedir que los microorganismos patógenos colonicen el intestino.

En términos generales, la alimentación probiótica es beneficiosa para la salud integral, y no solo para la oral. Ahora bien, para obtener resultados eficientes y a largo plazo, la nutrición probiótica debe ingerirse habitualmente, y mantenerse por largo tiempo en boca, cuyo fin es lograr que se adhieran a los dientes. 

El objetivo de los probióticos es formar una biopelícula, con el fin de impedir la aparición de las bacterias dañinas, responsables de la caries.

Todos estos beneficios están probados con estudios que han comprobado la acción de los probióticos, como dignos y efectivos agentes protectores de la salud bucodental. 

Cabe destacar, que todavía la ciencia continúa profundizando en los efectos terapéuticos de las bacterias probióticas, para obtener de este agente mayores aportes en pro de una mejor calidad de vida de las personas.

¿Cuáles son los alimentos probióticos?

Si eres nuevo(a) en este tema, y visto que se trata de bacterias vivas, seguramente te estarás preguntando cuáles son los alimentos contentivos de estos pequeños organismos. Pues bien, los alimentos probióticos de mayor popularidad por sus beneficios a la salud, son:

  • Yogurt: es el más importante de toda la gama, y uno de los mejores sin duda, alto en popularidad, es orgánico y/o natural, ideal para multiplicar sus beneficios en la salud, sobre todo en la oral.
  • Quesos y demás lácteos: funcionan de forma similar al yogurt, ya que representa una fuente segura y rica en probióticos.
  • Chocolate negro: seguramente te sorprende gratamente que tu picoteo favorito tenga efectos saludables tu boca. Obviamente, sin excesos y mejor sin azúcar, es estupendo para tener la salud oral a tope. El chocolate negro, amado por muchos, es una fuente de probióticos.
  • Té Kombucha, Chucurt o Kéfir: ¿Te suena a Árabe cierto?, efectivamente, son productos habituales en la cocina de estos países. Donde casi todos sus platillos contienen alimentos probióticos, ahora ya sabes que son altamente beneficiosos para la salud oral y en general.
  • Otros productos: para los más desganados en hábitos nutricionales saludables, o por trabajo no pueden acceder a los probióticos de forma natural, pueden optar por cápsulas o pastillas, las cuales suelen estar disponibles en tiendas especializadas o parafarmacias.

¿Por qué los probióticos son buenos para los dientes?

En principio, porque la caries es una de las principales enfermedades dentales que padece la población mundial, y que se relaciona directamente con la alimentación. Por ello, combinar la alimentación con probióticos representa una alternativa inteligente para evitar daños en los dientes, con el fin de no someterse a tratamientos periodontales

Qué mejor que adoptar una sana alimentación basada en probióticos para prevenir la caries u otras enfermedades. El trabajo de los microorganismos Lactobacillus y Bifidobacterium de la nutrición con probióticos es justamente combatir la proliferación de microorganismos causantes de caries, como principal agente que dañan los dientes.

Adicionalmente, la ingesta de lácteos se relaciona con la inhibición del mal aliento o halitosis. Puesto que los probióticos son capaces de impedir la aparición de microorganismos causantes del mal aliento.

Pero además, la alimentación probiótica tiene guarda estrecha relación en el mantenimiento del tono natural de los dientes. Es decir, que se pueden mostrar unos lindos y blancos, sin tener que recurrir a un profesional, ya que al no estar presentes bacterias nocivas, la cavidad bucal estará más saludable y limpia.

En conclusión, consumir alimentos ricos en probióticos con frecuencia, además de aportar beneficios a la salud bucodental, también permite tener una dieta variada, saludable y equilibrada, lo que combinado con una adecuada higiene oral, promoverá una sonrisa blanca, perfecta y saludable.