Alergias alimentarias y picores en la boca

Presta atención a las siguientes líneas, porque algo que quizás no sepas, es que las alergias alimentarias y picores en la boca se asocian a una debilidad del sistema inmune, especialmente en niños. Pero tiene solución, solo debes equilibrar la dieta cuidando la nutrición. Sigue leyendo para aprender sobre los alimentos a evitar, síntomas, entre otros datos que seguro te interesará.

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¿Qué son las alergias alimentarias y por qué se presenta?

Se denominan alergias alimentarias cuando una persona, habitualmente niños, responde de manera inusual y/o exagerada de su sistema inmune, ante ciertas comidas. 

Se dice que es exagerado, porque normalmente el organismo acepta y responde de manera normal ante los alimentos, es decir, su sistema inmune es capaz de tolerarlos y procesarlos sin problema

Pero, el cuerpo de muchos niños puede presentar intolerancia, y al consumir ciertos alimentos, tienen efectos adversos, y por tanto, su sistema inmune responde con alergias alimentarias.

¿Por qué se presentan las alergias alimentarias?, ocurren porque el tipo de respuesta habitual es gestionada por anticuerpos tipo IgE, responsables de los efectos de ciertas comidas. 

Pero además, explica las respuestas inmunológicas gestionadas por las células, que desencadenan respuestas nocivas que suelen presentarse al poco tiempo de comer. Generalmente, en la piel con picores en la boca, en forma de dermatitis atópica, o digestivas.

Las alergias alimentarias no es una trivialidad, por lo que hay que prestar atención cuando un niño(a) tiene predisposición, pues, pueden presentarse síntomas graves o, hasta reacciones adversas (anafilaxia), en cuyo caso, puede haber riesgo vital o de vida.

Según las investigaciones disponibles sobre las alergias alimentarias, sugieren que afecta a más del 8% de niños menores de 5 años, así como al 4% de los adultos. Pese a que esta condición no tiene cura, la mayoría de los niños logran superar sus alergias alimentarias al crecer o llegar a la etapa de desarrollo.

Muchas veces no se le presta la atención debida a esta condición, porque se confunde la alergia alimentaria con una reacción común, denominada intolerancia alimenticia. Y aunque, ciertamente, es molesta, la intolerancia es menos grave, además, no se relaciona con el sistema inmunológico.

Causas de las alergias alimentarias

Las alergias alimentarias se presentan cuando existe un desorden de la tolerancia inmunológica por la acción de agentes asociados a la genética, así como la condición presente en la barrera intestinal, por la edad, cantidad y forma cómo se presenta el alimento, entre otros factores.

Al haber fallas en la tolerancia, el sistema inmune responde con anticuerpos IgE ante ciertos alimentos. Esta respuesta se inicia en el intestino (el sistema respiratorio o piel), ello en vista que  la mucosa respiratoria y la piel, tienen células mastocitos, a las cuales se unen los anticuerpos cuando ocurre respuesta desfavorable.

Adicionalmente, a dichos anticuerpos se suelen adherir otras células, los basófilos, que están en el torrente sanguíneo. Esto conlleva que al consumir el alimento causante de la reacción, el alérgeno se asocia a la IgE disponible en la superficie celular basófilos y mastocitos. 

Siendo entonces que se activa, procediendo a liberar la histamina y  demás sustancias inflamatorias, agentes responsables para desarrollar las alergias alimentarias acompañadas de picores en la boca. Todo alimento tiene el poder de causar reacciones:

  • Los niños menores de 5 años suelen ser alérgicos a la leche, huevos y pescados.
  • Desde los 5 años en adelante, en habitual alergia a vegetales, legumbres, frutas, frutos secos u hortalizas.
  • Desde los 15 años, las alergias son a pólenes.
  • Alérgenos frecuentes y graves como:
  • Maníes o cacahuetes.
  • Alérgenos fuertes presentes en:
  • Avena.
  • Trigo.
  • Cebada.
  • Centeno.
  • Mariscos.
  • Huevos.
  • Pescados.
  • Soja.
  • Lácteos.
  • Almendras.
  • Avellanas.
  • Otros.
  • Alérgenos leves como:
  • Apio.
  • Cerezas.
  • Melocotones.
  • Ciruelas.
  • Otros.

De haber alguna restricción amplia, surge duda sobre la carga nutricional de la dieta asumida, y sus eventuales deficiencias nutricionales. Porque, ocasionalmente, puede ser difícil determinar el tipo de alimento implicado que puede causar la alergia alimentaria.

Síntomas de las alergias alimentarias 

Para empezar, se debe acotar que no hay manifestaciones específicas en las alergias alimentarias para cada grupo. Esto significa, que la sintomatología es común en todas las alergias, al tiempo de ser ampliamente distintas entre sí. No obstante, las reacciones generales se pueden agrupar:

  • Afectación del sistema gastrointestinal (vómitos, diarrea, otros).
  • Sistema respiratorio (problemas respiratorios diversos).
  • En  la  piel y boca (picores, habones o urticaria, edema labial, otros).
  • Sistema cardiovascular (mareos, hipotensión, otros).
  • Alteración del sistema neurológico (somnolencia, pesadez, etc). 

Tales reacciones alérgicas suelen aparecer como primeras manifestaciones las 2 horas siguientes a la ingesta del alimento, pese a ser más frecuente, que los signos aparezcan durante los 30 a 60 minutos. Las mismas pueden actuar en uno o varios órganos, incluyendo la piel, aparato digestivo, respiratorio y cardiovascular.

En todo caso, la gravedad de las alergias alimentarias, depende de la capacidad de respuesta inmunológica de cada persona, de la reactividad del sistema afectado y características inherentes al alérgeno.

Asimismo, algunos agentes externos como antiinflamatorios esteroideos, actividad física o consumo de alcohol, son capaces de agravar las reacciones.

Cabe mencionar, también, que alguna de las manifestaciones que eventualmente se presentan. Donde estas pueden estar asociadas o aisladas entre sí:

Problemas cutáneos

Es una de las reacciones más frecuentes de las alergias alimentarias, la cual se presenta conjuntamente con picazón en la boca o piel en general, como la urticaria.

Mucosas y faringe

En segundo lugar se ven afectadas las mucosas y la faringe, en caso de los adultos con alergias alimentarias, presentan reacciones orales y faríngeas, llamados síndrome de alergia oral, como la rinitis. 

En caso de asmáticos, pueden darse eventos de broncoespasmos o anafilaxis, un tipo de alergia delicada. Donde el shock anafiláctico puede ser grave, incluso, de no haber atención inmediata, la alergia puede llevar a la muerte.

Sistema digestivo

En último punto, están las afectaciones o signos relacionados con el sistema digestivo, pudiendo desarrollar diarrea, dolor abdominal, vómitos y náuseas.

Picores en boca, garganta y otros

Cuenta también como síntomas relacionados con las alergias alimentarias, los picores como reacción en la boca, garganta, ojos, piel en general, u otra zona, al tiempo de haber problemas para tragar, mareos, desmayos, inflamación de párpados, rostro, labios y lengua, goteo nasal o rinorrea.

¿Cómo se tratan las alergias alimentarias?

La medida básica que actúa como tratamiento para las alergias alimentarias, es evitar los alimentos que las causan. A ello se suma, no tener contacto cutáneo o los vapores producto de su elaboración, como el caso del pescado.

Igualmente, se deben revisar las etiquetas de los alimentos, así como su composición, con mayor cuidado cuando se come fuera del hogar, a fin de evitar intoxicaciones accidentales.

Igualmente, existen tratamientos para las alergias alimenticias muy eficaces, como los antihistamínicos, puede ser en colirios y gotas nasales, o corticoides tópicos, inhalados por boca o nariz que, distinto de orales, escasamente son absorbidos por el organismo, por lo que no tiene consecuencias sistémicas, entre otros fármacos.

Un tratamiento en auge en los países europeos, para tratar las alergias alimentarias, es la desensibilización hacia las comidas. Un método que busca tolerar el alimento ingiriendo de forma controlada, cuyo objetivo es evitar los síntomas al exponerse a la comida prohibida.

Por último, no esperar la complicación para acudir al médico en caso de alteraciones graves que ameriten revisión profesional, en especial cuando se trata de niños.